Home Page > Uncategorized > INTEMPERIE: Estéticas contemporáneas de la naturaleza y el paisaje
Print

 ¿Desde dónde se construye el paisaje?, desde la historia misma del hombre. Formalizar el paisaje como concepto histórico y determinar sus lógicas constructivas ha sido una de las búsquedas del arte y la arquitectura.

El paisaje se constituye en un mecanismo de ordenación, medición, racionalización de la cultura y es metáfora de identificación con el territorio. El paisaje implica las prácticas de visualidad y los dispositivos perceptivos, entre ellos la visión, y es también significado que se corresponde como mediador y espacio material, de vida y humanidad (humanitas) entre el hombre y la naturaleza.

Por su parte el arte y naturaleza, han demostrado, a lo largo de la historia múltiples cambios en la percepción artística. La naturaleza como tema produjo el paisaje y el bodegón como géneros pictóricos.  “Los conceptos y las visiones que el arte establece sobre la naturaleza configuran un espejo sobre el que se mira y se proyecta la cultura”[1]. Será el siglo XX y XXI el escenario para que las vanguardias y las posvanguardias ataquen el paisaje pintado. Aparecerá un paisaje re-interpretado, resemantizado. Se volverá signo/símbolo y en otros casos comenzará una re-construcción crítica del mismo.

En términos de espacio la vinculación entre hombre-mundo subraya nuevos paisajes, re-configurándose constantemente para ofrecer una naturaleza en donde están aconteciendo verdaderas revoluciones mudas. El paisaje es, hoy como siempre, el espacio experiencial que no puede apartar de sí la dimensión humana.

 Este relato curatorial valora la comunicación binaria entre sujeto/objeto, sobre la dialéctica interpretación/transformación, sobre las tensiones entre asentado/desplazado. Un sentido incesante que estimula la existencia del mundo en materia y espíritu, en contenido y continente, en sentido y sintiente, en cuerpo, cuerpo. Y son estos estímulos, propios del sentido del mundo los que hacen que éste continúe a vivir de manera ininterrumpida. Esta pluralidad y complejidad, expresa la heterogeneidad que encierra el sentido, de aquello que se siente, se experimenta.

Si por -Sentido del mundo-, entre los múltiples significados, se entiende aquello que remite al principio, al origen, al motor, al corazón, el sentido del mundo es el nervio de la vida. Corazón, nervio, motor son derivas de un organismo viviente que se mueve, se desplaza,  … en medio de los intersticios de la naturaleza y el paisaje.

Por: Lucrecia Piedrahita Orrego* – Curadora

*Lucrecia Piedrahita. Es Museóloga de la Universidad Internacional del Arte, Florencia, Italia. Curadora  de  Arte -becaria LIPAC -  Universidad  de  Buenos Aires, Argentina. Especialista en Periodismo Urbano de la UPB. Especialista en Estudios Políticos en la Universidad Eafit. Actualmente candidata a Magister en Teoría Crítica del 17 Instituto de Estudios Críticos de México, D.F. Es estudiante de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura de la UPB.


[1] Olmo, Santiago. Desde el paisaje. En revista Lápiz, España (s,f); p, 33