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Historia

 

El Castillo fue construido en 1930 por H.M Rodríguez, la primera firma constructora de Medellín. Su arquitectura se inspiró en los castillos del Valle del Loira en Francia.

Inicialmente, fue residencia campestre del Señor José Tobón Uribe, quien hizo traer los planos directamente desde París.

El estilo del castillo es gótico medieval. Gótico por sus torres terminadas en aguja y medieval por la forma ojival de sus puertas y ventanas.

En 1943 Diego Echavarría Misas compró El Castillo y lo convirtió en su lugar de residencia. Don Diego y Doña Benedikta Zur Nieden, su esposa, lo remodelaron y ampliaron sus salones con el propósito de convertirlo en museo y legarlo a la Ciudad como centro cultural.

A partir de 1971 mediante escritura pública, El Castillo, sus predios y jardines dejaron de ser residencia para convertirse en Casa Museo.

Diego Echavarría Misas era hijo de Don Alejandro Echavarría y de la señora Ana Josefa Misas. El señor Alejandro fundó la textilera Coltejer, Corona y el Hospital San Vicente de Paúl; y Doña Ana, el Amparo Infantil Santa Ana.

Don Diego nació en 1895 en Medellín, a los 16 años fue enviado a Alemania,  donde cursó estudios secundarios en el Paedagogiun (pedagógico) en Godesberg, cerca a Bonn.  Luego se casó con doña Benedikta Zur Nieden de procedencia alemana; de esta unión nació solamente una hija a quien llamaron Isolda.

Consciente de las necesidades de la cultura y educación de los medellinenses, Don Diego fundó en 1945 la Biblioteca de Itagüí para contribuir con la educación de la población antioqueña, también donó la casa donde vivía antes de venir a vivir al Castillo, ubicada en el municipio de Itagüí, llamada Ditaires; en honor  a su esposa  Dita (así la llamaban a ella  por cariño), aires  porque en la época esta zona era muy despoblada y allí llegaban todos los vientos. Hoy en día Ditaires es una casa de convenciones, sus jardines, el estadio Ditaires y lugares aptos para la recreación campestre del municipio de Itagüí.  Luego de la muerte de su hija Isolda, Don Diego donó un lote y fundó la escuela Isolda Echavarría.  A través de los viajes, los esposos Echavarría fueron dotando su hogar de obras de todo tipo, ya que tenía pronosticado su casa pasaría a ser patrimonio cultural de su querida ciudad.

El Castillo hoy por hoy, es una Fundación  privada sin ánimo de lucro convertido en Museo, dedicado a la promoción del arte y la cultura.  Conserva colecciones de obras de maestros colombianos, artistas europeos y colecciones de artes decorativas: muebles de principios del siglo pasado, cristalerías de Baccarat, vajillas y porcelanas de manufacturas europeas.

El ambiente de sus salones y jardines evoca una época dedicada al culto de las artes, que apuesta también en sus nuevos espacios por la contemporaneidad y la vanguardia.