Museo El Castillo

Historia y memoria

Museo El Castillo

 

Es el Museo con la mayor colección de artes decorativas de Medellín, un atractivo turístico significativo para los amantes de la cultura, el arte y la tradición. Sus jardines y salones evocan una época dedicada al culto de las artes; cuenta con obras de maestros colombianos y artistas europeos, valioso mobiliario de finales del siglo XIX y principios XX, cristalería de Baccarat, vajillas y porcelanas de manufacturas europeas, y numerosos trabajos de maestros colombianos en cerámica, pintura, escultura, entre otras disciplinas.

 

La edificación, inspirada en los castillos del Valle del Loira en Francia, fue construido en 1930 al estilo gótico medieval por la primera oficina de arquitectos de Medellín, H. M. Rodríguez, como casa de campo del señor José Tobón Uribe, médico y fundador de la Farmacia Pasteur, pionera en el Medellín de la época. En 1942, lo adquirió el filántropo antioqueño Diego Echavarría Misas, junto a su esposa Benedikta Zur Nieden, quienes ampliaron y decoraron sus espacios con valiosas obras de arte de distintas corrientes, épocas y lugares de Europa y América, para convertirlo en un centro cultural al alcance de todos.

 

El Museo El Castillo le apuesta a la contemporaneidad y la vanguardia, a fomentar las artes, promover las tradiciones populares y rescatar los oficios, con el fin de brindarle a la comunidad un referente turístico y cultural con una variada programación y una amplia oferta formativa.

Construcción

Fue construido en 1930 por H.M Rodríguez, la primera gran firma diseñadora
y constructora de casas y edificios en Medellín. Inicialmente, fue la residencia
campestre del Señor José Tobón Uribe, que inspirado en los castillos del Valle
de Loira hizo traer los planos desde París. El estilo del castillo es gótico
medieval; gótico por sus torres terminadas en aguja y medieval por la forma
ojival de sus puertas y ventanas.

Museo El Castillo

En 1943, Diego Echavarría Misas compró el castillo para convertirlo en su
lugar de residencia. Él y su esposa, Doña Benedikta Zur Nieden, lo remodelaron, y ampliaron cada uno de sus salones con el propósito de convertirlo a futuro en ‘Casa Museo`.  A partir de 1971, como regalo de la familia a la ciudad de Medellín y mediante escritura pública, el castillo, sus predios y jardines dejaron de ser residencia para convertirse en Museo, siendo además declarado patrimonio cultural de la ciudad por la Alcaldía de Medellín.

Familia Echavarría

Diego Echavarría nació el 25 de febrero de 1895 en Medellín. Fue el séptimo
hijo de Don Alejandro Echavarría Isaza, fundador de la compañía textilera Coltejer, de la corporación Corona y del Hospital San Vicente de Paúl; y de Ana Josefa Misas, fundadora del Hospital Infantil Santa Ana.

 

A los 16 años, Diego fue enviado a Godesberg, cerca de Bonn, Alemania, donde cursó sus estudios secundarios. Años más tarde se casó con Benedikta Zur Nieden; de este matrimonio nació Isolda, única hija de la pareja.

Contribución al Arte y la Cultura de la ciudad

Consciente de las necesidades educativas y cultura de los medellinenses, la
familia Echavarría Zur Nieden fundó diversos espacios culturales y patrocinó a varios artistas del Valle de Aburrá. Convirtiéndose en personajes fundamentales en los procesos culturales de la región. Además de El Castillo, otros espacios emblemáticos de la identidad cultural de los municipios del sur del Valle de Aburrá,  fueron fundados por la familia o se construyeron gracias a sus aportes.

 

En la antigua casa de la familia actualmente se encuentran la Casa de la Cultura de Itagüí y un centro de convenciones, ubicados en el barrio Ditaires (aires de Dita). Así mismo, sus aportes fueron vitales en la constitución de la Biblioteca de Itagüí. Además de la donación de los terrenos para la Escuela de Artes y Oficios de Itagüí, el busto de Beethoven y el piano de cola al Instituto de Bellas Artes de Medellín, entre otras.

Patrimonio Cultural de Medellín

Diego Echavarría, conocedor del arte y la cultura del viejo continente, tenía
pronosticado que en algún momento El Castillo pasaría a ser patrimonio cultural de la ciudad. Así, la familia dotó El Catillo con valiosísimas obras de arte, traídas de los múltiples viajes que la familia realizó a diferentes países.

 

Actualmente, El Castillo es una fundación privada sin ánimo de lucro, convertida en un Museo dedicado a la promoción del arte y la cultura. Conserva colecciones de obras de maestros colombianos, artistas europeos y colecciones de artes decorativas: muebles de principios del siglo pasado, cristalerías de Baccarat, vajillas y porcelanas de manufacturas europeas.

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